Del «ok» por email al sí con todos los detalles.
Tu cliente acepta o rechaza directamente desde la propuesta, y la decisión queda registrada con fecha, versión, opcionales marcados y totales finales. Un registro comercial claro de qué se aceptó exactamente, sin cadenas de correos que interpretar.
«Adelante con ello» no dice qué, ni cuánto, ni de qué versión.
La mayoría de los presupuestos se aprueban con un correo de dos palabras o un audio de WhatsApp. Vale como arranque, pero cuando meses después llega la discusión —«yo entendía que esto entraba»— toca bucear en hilos de correo intentando reconstruir qué versión vio el cliente y con qué extras contaba.
El problema se agrava cuando hubo varias revisiones: el cliente dijo que sí, pero ¿al presupuesto del martes o al del jueves, que ya no incluía la formación? Sin un registro que una la decisión con una versión concreta y unos totales concretos, la memoria de cada parte hace el resto.
Y de los rechazos, ni hablamos: la mayoría de los presupuestos perdidos mueren en silencio, sin que nadie te diga por qué. Cada «no» sin motivo es una lección que no aprendes.
Cada decisión, con su foto completa.
Cuando tu cliente acepta o rechaza desde la propuesta, Almaruc Quoter guarda el contexto entero de esa decisión. No un «aceptado» suelto: la versión, el alcance y los números tal y como estaban en ese instante.
Para que no haya confusión: la aceptación online de Almaruc Quoter es un registro comercial, no una firma electrónica certificada ni un servicio de firma digital cualificada. Tampoco procesa pagos: el cobro lo gestionas tú por tu vía habitual. Si tu sector exige firma cualificada, este registro la complementa, no la sustituye.
- Fecha y hora exactas de la decisión: sabes cuándo se aceptó, no «más o menos cuándo».
- La versión concreta de la propuesta sobre la que se decidió, aunque después haya habido más revisiones.
- Los opcionales que el cliente dejó marcados: el alcance aceptado es el que se ve, sin interpretaciones.
- Los totales finales, con el pago único y las cuotas recurrentes tal y como quedaron al aceptar.
- Si rechaza, puede dejar un comentario: sabrás el motivo en lugar de quedarte con un silencio.
Una decisión en cuatro pasos, ninguno tuyo.
El cliente revisa la propuesta
Desde el enlace privado, con los opcionales que haya marcado y el total actualizado a la vista.
Decide desde la misma página
Acepta o rechaza sin salir de la propuesta: sin imprimir, escanear ni responder correos con un «ok».
Todo queda registrado
Fecha, versión, opcionales y totales se guardan en el momento. Si rechaza, con su comentario.
Tú recibes la noticia y actúas
El presupuesto cambia de estado al instante: arrancas el proyecto o recoges el motivo del no para la próxima.